Un individuo identificado como Luis Acuña Ojeda quiso registrar el famoso apellido como marca para una línea de ropa deportiva, en el Instituto Nacional de Propiedad Intelectual (Inapi).

La reacción del padre del animador, Jorge Camiroaga Puch, fue intentar bloquear la moción a través de una demanda interpuesta en conjunto con el estudio de abogados Silva y Cía. La idea era que nadie pudiese apropiarse de la marca «Camiroaga» con fines comerciales y menos una persona que no tenía vínculo con la familia.

La acción legal de Camiroaga Puch tuvo resultados y la inscripción fue rechazada. Pero Acuña Ojeda canalizó nuevos esfuerzos en impugnar la resolución de Inapi, reacción que tuvo lugar en el Tribunal de Propiedad Intelectual de Santiago. Tal acción tampoco generó frutos.

Acto seguido, el empresario acudió a la Corte Suprema para hacerse con los derechos comerciales de la marca, por lo que creó la sociedad «Camiroaga Sport Spa», en la que un cinco por ciento pertenecía a un sujeto con apellidos Camiroaga Aravena.

La posición de la Corte Suprema fue tajante. El pasado 7 de marzo le dio la razón a la familia y el apellido Camiroaga no podrá ser asociado a ninguna marca.

El abogado representante de la familia, Juan Pablo Silva, indicó a El Mercurioque «la familia no ha evaluado utilizar la imagen ni la marca Felipe Camiroaga y, en consecuencia, no tiene marcas registradas con su nombre».

«Sin embargo, no va a permitir que terceras personas intenten apropiarse de esos derechos que les pertenecen. Queda claro con estos fallos que ningún tercero podrá obtener estas marcas», puntualizó el abogado de los Camiroaga.